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Maquiavelo

Defiéndete de un ataque verbal

Seis técnicas con las que deconcertarás a quien pretenda ofenderte.


A veces te quedas cortada, sin saber qué responder ante un ataque verbal. Es sólo, después de varios minutos, cuando se te ocurre una respuesta audaz. Para Bárbara Berckhan, experta en Comunicación, el motivo de este comportamiento está en que solemos tomar como patrón las réplicas brillantes e ingeniosas de algunos protagonistas de películas.

“Lo que pocos dicen es que en la secuencia cinematográfica han estado trabajando guionistas durante varias noches. En la vida cotidiana no cuentas con alguien que invente para ti un par de réplicas rotundas. Y si te quedas en blanco, ningún director grita ‘¡corten!’ y se repite la escena”, añade la autora de Cómo defenderse de los ataques verbales. Además, “como los agresores no anuncian sus ofensivas, te cogen desprevenida y eso les da las de ganar”.

Con todos estos ingredientes, es normal que quedes bloqueada, que no te venga a la cabeza algo ingenioso, aunque por tu mente pasen todo tipo de pensamientos. En fin, sé realista. Si te reconoces como una persona tímida, lenta en tus respuestas, demasiado cortés o algo atropellada, no te obceques en callar al contrincante con una frase tajante, pero tampoco desistas ante las gracietas que el prójimo hace a tu costa.

Sobre estas líneas te damos las claves para ganar la batalla verbal en las situaciones cotidianas, ésas en las que las expectativas del agresor se cumplen porque te exaltas, te vuelves insolente, te quedas muda y te retiras. Signos todos ellos evidentes de que ha ganado. Pues bien, deja de bailar al son que marca y verás en su cara el asombro que tanto esperas.

Cómo sacarle de sus casillas


1. Rebota el comentario.

Enfréntate a las frases poco constructivas como si no entendieras las palabras que te dice. “Tu rendimiento está bajo cero”. ¿Qué entiendes por bajo cero? Y así con todo. Recoge la palabra que te ofende y añádela a frases como: “¿Qué quieres decir con...? ¿Qué significa...? ¿A qué te refieres con...?”. De este modo tu interlocutor se verá obligado a razonar su grandilocuente comentario (si puede). Mientras tanto, tú consigues ganar tiempo para discurrir sobre lo que está pasando y para pensar en cómo comportarte.

2.Ignora el ataque.

Permanece muda y responde con el lenguaje corporal. Para ello, después del comentario que te ha herido, mira a tu agresor con los ojos muy abiertos, como si tuvieras delante a un extraterrestre. No pronuncies ni una palabra. Luego, puedes sonreírle sabiamente como si hubieses tenido una iluminación o hubieras encontrado las respuestas a ¿de dónde venimos? y ¿adónde vamos?. Entonces, respira hondo y no gastes más energías. Continúa con lo que estabas haciendo.

3. Responde con brevedad para cortar la conversación.

Para ser perspicaz no hace falta más que unas pocas sílabas. Es suficiente un sencillo: “¡No me digas!”, “aah”, “ya veo”, “vaya, vaya”, para anular un ataque sin grandes esfuerzos. Nada más. Con eso puedes desmontar una frase insolente, pues demuestras la nimiedad del ataque, que no vale la pena perder más palabras, no le das importancia. Además, dicho como tú sabes, puede sonar muy, pero que muy, cortante.

4. Confúndele con tu respuesta.

Existe un principio de comunicación sencillo: todo lo dicho tiene algún sentido. Así, cada vez que alguien te habla, tu cerebro busca automáticamente la lógica de las palabras para responder algo congruente. Pues bien, si contestas al ataque con una frase que está fuera de contexto (basta un refrán), desconcertarás a tu agresor. ¿Qué pasa si te pregunta por el sentido de tu frase? Anímale a que lo averigüe. Será suficiente con un “madúralo con tranquilidad” o “yo también he necesitado tiempo para averiguarlo. No te desanimes”.

5. Demuéstrale que el problema lo tiene él.

Nadie puede comunicar algo sin revelar una parte de sí mismo o de su estado de ánimo. Por tanto, no te concentres en qué dice, sino en cómo lo dice. Si contraatacas, demuestras que te has tomado en serio sus palabras. Mejor, hazle ver que es él quien tiene un problema personal. Dile algo así como: “Te veo muy alterado, cuando te calmes, hablamos”. Te servirá cualquier estado de ánimo: excitación, escepticismo, rechazo, etc.

6. Cambia de tema.

Desvía el ataque, habla sobre algo que no tenga nada que ver con lo que ha dicho. Cuanto más insustancial sea el tema, mejor. Cualquier asunto vale para efectuar el desvío. Quienes utilizan esta técnica recurren a temas corrientes que deseaban comentar o sobre los que pensaban últimamente. Así demuestras que sus palabras no te afectan. Renuncias a justificarte ya que no tienes por qué hacerlo. A cambio, dominas la conversación pues su comentario queda fuera de contexto.


UTILIZA ESTAS FRASES A LA MENOR OCASIÓN

Mae West:

Deslenguada como pocas, el ingenio verbal de esta actriz le llevó a escribir sus propios guiones y a dar respuestas como éstas:

- Cuando soy buena, soy muy buena, pero cuando soy mala, soy mucho mejor.

- ¿Tienes una pistola en el bolsillo o es que te alegras de verme?

- Cuando tengo que elegir entre dos males, siempre prefiero aquel que no he probado.

- Las chicas buenas van al cielo, las malas van a todas partes.

- ¿Para qué casarse y hacer sufrir a un hombre cuando se puede hacer felices a muchos?

Groucho Marx:

Sus frases ingeniosas y cortantes llenan libros. Éstos son sólo unos ejemplos:

- Yo nunca olvido una cara, pero en su caso haré una excepción.

- Éstos son mis principios, si no le gustan tengo otros.

- He pasado una noche estupenda… pero no ha sido ésta.

- Todo el mundo debe creer en algo, yo creo que voy a seguir bebiendo. Discúlpeme.

- Perdónenme si les llamo caballeros, pero es que no les conozco muy bien.

- ¿A quién va usted a creer, a mí o a sus propios ojos?

- No piense mal de mí, señorita, mi interés por usted es puramente sexual.

Textos: Pilar ponce de león (asesorada por Bárbara Berckhan)
Foto: Pilar ponce de león (asesorada por Bárbara Berckhan)

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3 comentarios

Anónimo -

una niña dde mi edad no escucha mi opinion respecto a algo que no me gusta que haga y se molesta porq le dije q no me gustaba quien tiene el problema ella o yo?

Romina -

Como le contesto me dijo fresa y naca

santiago agudelo -

por favor alguien me puede decir 2 frases de ataqu
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